En 1654, Madeleine de Scudéry dibujó un mapa del amor, desde la Nueva Amistad hasta las aldeas del Respeto, el Reconocimiento y la Gratitud. Aquí te contamos por qué lo hemos recuperado.
El salón de la rue Saint-Honoré
En el París del siglo XVII, el salón de Madeleine de Scudéry estaba lleno de escritores que buscaban una forma mejor de hablar del amor: no como una conquista ni un trato, sino como un viaje. Se llegaba paso a paso, a través de la atención, la curiosidad y el respeto.
¿Por qué un mapa?
Es difícil hablar de los sentimientos en abstracto. Al poner nombre a las paradas del camino —Petits Soins, Billet Doux, Complaisance—, Scudéry las convirtió en lugares que dos personas podían señalar: aquí estamos hoy, y aquí es adonde nos gustaría ir.
El mismo camino, hoy
Roadmantica toma prestada su idea. El amor no es un estado fijo; es un camino, y el lugar que ocupas en él cambia con el tiempo. Trazar el mapa de lo que te importa y de dónde estáis los dos os ayuda a descubrir qué necesita cada uno para sentirse querido.